ESCRITOS

EL sentimiento que mas nos aterra es el miedo, sin embargo,
este también se puede aprovechar para la liberación de los demonios internos.

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Los niños fantasmas

Es un paradigma que el hecho de que las personas que mas respetamos, nuestros padres, sean también la probable causa de nuestros miedos. Desde que el niño se encuentra en los brazos de su madre su corazón y mente se le forman. Los ojos de su madre son la ventana al mundo. Su sonrisa es su aprobación como futuro ser humano, sus brazos son la fe en la humanidad. Y esto es mas fuerte cuando obtiene el alimento de su seno. La relación entre comida, abrazo, miradas y sonrisa es irremplazable. Marca las huellas para el futuro lenguaje emocional del niño. ¿Pero que sucede si la madre esta perdida en sus propios pensamientos y por lo tanto ve al niño sin realmente verlo? El infante empieza a desarrollar fantasmas internos. El fantasma de no ser querido lo suficiente. Empieza a conocer la soledad.
La soledad genera miedo, y el miedo genera agresión. La agresión es una manera de defenderse de algo o de alguien. La mayoría de las veces la persona que agrede sólo se esta defendiendo de que no se le hiera. O sea, en el fondo, predomina el dolor. A veces lo compensa con poder, y es por ello que tiende a controlar lo que le rodea. El poder reduce los niveles de agresión, pero es un sentimiento de seguridad falso, porque el estado de soledad continua intacto. Dentro de si lleva consigo un fantasma. Si tienes a un hijo, velo a los ojos y con tu corazón dile que lo quieres. Hazte presente para el. Deja de pensar en tus problemas y sonríele, como si fuera la primera vez que lo haces. Si no tienes un hijo, haz esto con un ser humano cercano a ti.

Trata de convertirte en tu propia madre. Se tu tu propio proveedor de amor. Esta es la verdadera base de una independencia real. Pero esto no se logra de la noche a la mañana, ni a través de decretos afirmativos bajo la regadera del baño o frente al espejo, porque por lo regular se siguen por un par de días y después se olvidan. Si por alguna chiripada se quedan en la memoria, solo sirven para recordarnos que, si tenemos que recordarlos, es porque NO los tenemos. El cambio debe ser mas profundo.

Los niños fantasmas no son mas que niños tristes. Si encuentras a un niño fantasma dentro de ti, consuélalo y quiérelo. Cualquier comentario que desees mandar por favor manda un email a: miralda@tierrafirme.ca

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